"Una y otra vez me consumo en la agonía, con esta opresión que me impide respirar en calma. Me pregunto si habrá, para alguien como yo, un futuro por el cual valga la pena vivir... No tengo razón, ya no tengo alma. Ya no sé quién eres tú, ni tampoco, quién soy yo. Ya no sé ni dónde estoy, por favor, dímelo tú".